martes, 5 de abril de 2016

CUANDO YO ERA TODAVÍA UNA MAÑANA

Cuando yo era pequeña habitaban
en mis ojos dos estrellas niñas.
Eran traviesas y audaces,
saltaban en los charcos de la noche,
se subían a los árboles,
hablaban el lenguaje de la higuera
y de diminutos pájaros de aire.

Cuando yo era todavía una mañana
las niñas estrellas faltaban al colegio
sólo por estar conmigo,
se escondían en el espejo
y detrás de los libros
y en un viejo plumero que era mi muñeca.

A veces me abandonaban,
pero después aparecían
en ojos inesperados,
en miradas ancianas desde las que se reían
y lanzaban pequeños fuegos imposibles.

¿Qué habrá sido de las estrellas aquellas?
¿Por qué ya no han vuelto a buscarme?
¿En qué lugar aún tiemblan
y permanecen intactas
alumbrando lo escondido,
ajenas a la tarde de mi vida?

María Pérez Collados (de un poemario por venir).

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