domingo, 19 de junio de 2011

EN EL ESTILO DE GLORIA FUERTES


El semanario DOMINGO, de cuyo equipo de redacción formaba parte mi madre, tenía una sección titulada “En el estilo de. . .”. Se cumplen ahora años de su desaparición y, en su  recuerdo, mi madre ha escrito lo que sigue (y que me manda):


                            (En el estilo de. . .Gloria Fuertes.)

El mendigo tiene una barba blanca,
una boina vieja, mugrienta, pelada
la cara de barro cocido afilada
y una mano torpe que tiende cansada.
Así es el mendigo. Con su voz cascada
detiene a las gentes con triste mirada,
haciendo exponente toda su miseria,
su hambre, su frío, su ardiente desgana:
-¡Dadme una limosna!¡Que a quien da al mendigo
Dios no desampara!
Y pasa una vieja, enjuta, agotada,
que mira con lástima la cara arrugada
del mendigo pobre de la barba blanca.
Luego pasa un niño, después otra anciana
y todos dejando van sobre la lata
las monedas grises con aire de plata.
Cuando tiene muchas, su puesto el mendigo
con garbo levanta.
Y ya no suplica ni llora cansino
que  va a la taberna de frente a la plaza
y repica ansioso con su palo seco
como una guadaña:
- ¡Tráeme una jarra! ¡Tráemela, guapa!
Que engañé a una vieja, a un niño y a un guardia
y traigo la bolsa repleta y pesada.
Al día siguiente de nuevo el mendigo,
con su voz cascada
suplica a las gentes tendiendo en su mano la lata abollada:
- ¡Dadme una limosna!  ¡Que a quien da al mendigo
Dios no desampara!


                                Maruja Collados

1 comentario:

  1. Qué mujer admirable y encantadora, tu madre.
    Un beso enorme para ella.

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